Chang'e (嫦娥) es uno de los personajes más amados y reconocibles de la mitología china. Diosa de la luna, su imagen —una bella mujer flotando entre nubes con un conejo blanco— aparece en obras de arte, poemas y festivales desde hace más de dos mil años.
La leyenda
La historia más popular cuenta que en tiempos remotos, diez soles brillaban simultáneamente en el cielo, abrasando la tierra. El dios Jade ordenó al arquero divino Hou Yi derribar nueve soles. Hou Yi lo logró y fue recompensado con el elixir de la inmortalidad.

La esposa de Hou Yi, Chang'e, bebió el elixir (accidental o intencionadamente, según la versión) para evitar que cayera en manos de un discípulo malvado. Al beberlo, comenzó a ascender hacia el cielo y no pudo detenerse hasta llegar a la luna, donde quedó atrapada para siempre.
El Festival del Medio Otoño
El Festival de la Luna (中秋节, Zhōngqiū Jié), celebrado cada año en el decimoquinto día del octavo mes lunar, está dedicado a Chang'e. Las familias se reúnen bajo la luna llena para comer pastelitos de luna (yuèbǐng) y mirar juntos el cielo, mientras los niños lanzan faroles.
El conejo de jade
Chang'e no está sola en la luna: la acompaña el Conejo de Jade (玉兔, Yù Tù), que prepara el elixir de la inmortalidad usando un mortero. Según otras versiones, es el espíritu de tres animales que se sacrificaron para alimentar a un anciano.
Chang'e en la era espacial
China ha bautizado su programa de exploración lunar con el nombre de la diosa: las sondas Chang'e 1, 2, 3, 4 y 5. La Chang'e 4 logró en 2019 el primer aterrizaje en la cara oculta de la luna, un hito histórico para la humanidad.